Verständnis trotz Tempo - Bookhoover®

Comprensión a pesar de la velocidad

Antes aprendimos a leer despacio y a fondo para descifrar las palabras letra por letra. Pero este enfoque ya no lo necesitamos, porque ahora también podemos captar las palabras visualmente. Por lo tanto, la lectura lenta y minuciosa es más bien un obstáculo, ya que nuestro cerebro puede trabajar mejor a velocidades más altas.

Una mayor comprensión con una velocidad de lectura más alta suena a contradicción. Sin embargo, si tenemos en cuenta que nuestro cerebro puede procesar más de lo que le permitimos, se presenta una imagen diferente.

¿Qué ocurre si conduces despacio?

No estás completamente concentrado en la conducción. Hablas por teléfono, con tus acompañantes, comes algo o juegas (esperemos que no) con tu móvil.

Pero si vas a 220 km/h por la autopista, ¿dónde tienes la cabeza?

100% en la conducción. Se requiere toda tu atención y no hay lugar para distracciones.

A menudo olvidas lo que has leído porque tu cerebro estaba subestimulado. Busca otra actividad cuando no está suficientemente ocupado, y así los pensamientos se desvían. El aburrimiento conduce a un mayor potencial de distracción.

Si aumentamos conscientemente el ritmo de lectura, nuestro cerebro clasifica esta actividad como importante. Ahora debe dedicar toda su atención a esta actividad para estar a la altura. El enfoque aumenta y la comprensión del texto mejora, ya que se captan más unidades de significado a la vez y la comprensión semántica aumenta. Los temas y contenidos individuales están más cerca, por lo que la vinculación de estos se puede realizar de forma más efectiva. Nuestra memoria ultracorta almacena todo lo que percibimos en 2 segundos. Si la siguiente unidad de información sigue inmediatamente, lo siguiente se conecta mejor.

 

¿Por qué olvidamos lo que acabamos de leer?

Olvidamos el contenido del texto porque la información se absorbió demasiado despacio y uno ya ha olvidado el principio de una unidad de sentido antes de llegar al final de la misma. La comprensión del texto se ve afectada. Si leemos más rápido, eliminamos esta afectación.

La lectura debe considerarse una habilidad psicomotriz, como tocar el piano, bailar y montar en bicicleta. No podemos mejorar estas habilidades si simplemente seguimos haciéndolo como siempre. Limitarse a leer como estamos acostumbrados no conduce a un aumento de la competencia, la habilidad solo se consolida, pero no mejora. El entrenamiento técnico específico puede ayudarnos a recorrer un texto de forma más rápida, fácil y eficaz. Un deportista también realiza un entrenamiento técnico aislado específico, como el entrenamiento puro de swing en el golf. Del mismo modo, se pueden entrenar por separado aspectos individuales de la lectura para ser más eficientes en general.

Así pues, si somos capaces de alimentar nuestro cerebro más rápidamente a través de los ojos, nos beneficiamos de una mayor concentración, una mayor comprensión del texto, una mejor memoria y un ahorro de tiempo. El aumento del ritmo sirve, por tanto, como requisito previo para mejorar la comprensión y el recuerdo del texto.

 

Regresar al blog